viernes, 4 de diciembre de 2009

Un segundo...para toda una vida


Recuerdo siempre haberle criticado a mi padre el hecho de ser poco expresivo, ahora que yo lo soy me pasa lo mismo, se que cada domingo soy como un compañero de juegos que llamas papa, un personajillo tan inmaduro como tu, pero con una gran responsabilidad dentro de si.
Has y serás por el resto de los días mi eterno cómplice de la alegría que me provocas porque a pesar de mi poca presencia hemos sabido querernos.
Por lo general me cuesta demasiado decirte un te amo o abrazarte, pero cuando nuestras miradas se cruzan sabemos y nos decimos muchas cosas.
Se que en el futuro será mejor, junto a ti será el mejor de los futuros, porque será nuestro y de nadie mas, volaremos por infinidades de planetas de imaginación y hoy se que la locura no esta en las personas externas o que vienen y se van, sino que esta en nuestra eterna relación de hijo y papa.
Más sabe el diablo por viejo hijo mío que nuestras eternas pocas horas donde disfrutamos, yo junto a ti me siento un niño más y que somos como estrellas fugaces en el cielo volando de risas y buenas aventuras.
Quizás no he entendido muchas cosas de parte de tu crecimiento, que tampoco han sido los métodos ni las formas de saberlo, pero te juro que crezco junto a ti, que como tu también vamos a cometer errores, a veces juntos otras veces por separado, pero depende de nosotros crecer hijo mío y saber que nos ata algo mas que una simple palabra.

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